lunes, 3 de agosto de 2015

Juan Torres Grueso, hombre cabal y escritor recuperado




El cofre de nuestro pasado se abre a menudo cuando meditamos sobre el pasado de los demás. He sentido vivo mi pasado al meditar sobre mi amigo Juan Torres Grueso,  muerto hace más de cuarenta años, hombre machadianamente bueno, honesto y consecuente, además de estimable escritor. Es uno de esos creadores que se han quedado por el camino del reconocimiento que merecían y, en definitiva, de la fama literaria.  No hace mucho en su ciudad natal, Tomelloso, aparecieron en un volumen sus prosas completas; antes se había publicado su poesía total. Son dos saludables noticias sobre la recuperación de un escritor al que debemos rescatar del olvido. 

domingo, 26 de julio de 2015

Diego San José, gran escritor y periodista injustamente olvidado


¿Quién recuerda hoy a Diego San José? En este tiempo de canon inviolable, de famas prêt-à-porter, de escritores encumbrados artificialmente, y cuando a menudo nuestras celebridades literarias se asemejan más a modelos de pasarela que a creadores de poso riguroso, en medio de falsedades en las cifras de las tiradas y mientras los ganadores de grandes premios se conocen de antemano, Diego San José resulta un extraño, y no tanto porque murió hace más de medio siglo y nuestro país es amnésico sobre todo en el ámbito de la cultura, sino porque su tiempo fue distinto. Conoció una vida literaria vocacional, intensa y auténtica. Si hubiera vivido en nuestros días se hubiese muerto de asco, él que padeció tanto.

jueves, 25 de junio de 2015

Carlos Murciano: Poeta magistral y coherente

Carlos Murciano ha cumplido más de ochenta años y ha publicado más de ochenta libros. Además de como poeta destaca como ensayista, autor de cuentos, traductor, musicólogo, crítico de arte y crítico literario. En todos estos campos ha cosechado reconocimientos. Doy la razón a Víctor Hugo: “Un poeta es un mundo encerrado en un hombre” y sigo a Lorca: “Todas las cosas tienen su misterio, y la poesía es el misterio que tienen todas las cosas”. La lectura es el gozo de ese  misterio que late en cada libro y que el autor comparte con el lector que lo desentraña a su manera desde la complicidad.
 
Transcurridos ya sesenta años desde la primera entrega poética de Murciano, “El alma repartida”, de 1954, acaba de aparecer “Amatorio 2”, libro que es complemento y suma, no segunda parte, de “Amatorio”, de 2010. Los dos poemarios reúnen un centenar de notables sonetos.

domingo, 10 de agosto de 2014

Primera aproximación a Josep Pla

Me propongo dedicar algunas entradas del blog a mi admirado Josep Pla, probablemente el escritor más significado  de la literatura catalana del siglo XX, cuya obra está traducida enteramente al castellano, cuando no escrita inicialmente en este idioma. Es conocida la consideración de que Jorge Luis Borges no es sólo un escritor sino que él mismo es toda una literatura. Podríamos pensar algo parecido del escritor ampurdanés sin apurar las coincidencias entre los dos personajes y sus obras que son inexistentes. Podríamos considerar a Pla  “toda una literatura” no sólo por las treinta mil páginas que conforman los cuarenta y cinco volúmenes de sus “Obras Completas”,  sino porque Pla permanece y vence al tiempo y porque su vida misma se hizo literatura, sigue siendo literatura y él cada día vivía en escritor del amanecer al ocaso.
 
Desde sus primeros trabajos en “Las Noticias”, humildes gacetillas, a sus obras más cuajadas -pienso en “Viaje a Cataluña”, en “Coses vistes”, en “Viaje en autobús”, en “Un señor de Barcelona” y, cómo no, en “El cuaderno gris”, que además de obra madura y joven al tiempo es el pespunte de sus días- Pla  hace de su vida literatura y de su literatura vida. Escribe: “Yo he vivido muy poco. He vivido la literatura. La vida es más complicada que la literatura”.

miércoles, 9 de julio de 2014

Bártulos Editorial y nueva novela de Gonzalo Manglano

Hace pocos días intervine en el acto de presentación de Bártulos Editorial, un nuevo sello editor de pálpito original y ambición renovadora. En el mismo acto presenté “Un cadáver en su tinta”, la segunda novela de Gonzalo Manglano, autor sobre el que los lectores habituales de este blog ya conocen lo que opino. Escribí sobre su primera novela “Crónicas de humo”. Entre una y otra novela Manglano creó algunas más pero permanecen inéditas. “Un cadáver en su tinta” inaugura la nueva editorial. 
 
La palabra castellana “bártulos” procede de una deformación del nombre de Bártolo de Sassoferrato, una referencia en la historia del Derecho, uno de los juristas más eminentes de todos los tiempos, autor de las bases de la cultura jurídica europea. Fue profesor en Pisa y en Perusa, consejero de Carlos IV de Luxemburgo, y creó la “escuela de los comentaristas”. Tras su muerte se repitió el dicho “nemo bonus iuriste, nisi sit bartolista” (nadie es buen jurista si no es bartolista). Sus discípulos se trasladaban de una clase a otra acarreando los voluminosos tratados jurídicos de Bártolo. “No olvides los “bártolos”, se decían. Y de ahí se llegó a la palabra “bártulos” que es el nombre elegido por la nueva editorial que compagina las ediciones en internet con las clásicas en papel. Los márgenes de los tratados jurídicos de Bártolo estaban llenos de comentarios de sus discípulos, y en los márgenes de “Un cadáver en su tinta” se reserva un espacio para “notas del lector”.

domingo, 29 de junio de 2014

Baroja, historiador y biógrafo

Pío Baroja es una de mis sostenidas admiraciones literarias. No descubro un mediterráneo si lo considero una de las cumbres de la novela española. Junto a Galdós, con el que poco tiene que ver pero más de lo que los dos hubieran deseado si en su día se les hubiese preguntado por sus afinidades, Baroja es otra de nuestras frustraciones en el Premio Nobel. Como en el caso de Galdós, en España se movieron en su día detractores y partidarios de que don Pío recibiese el Nobel. En Suecia se hicieron los suecos.
 
España, cuna de Cervantes, el creador de la novela moderna, no vio premiado con el Nobel a un novelista hasta que en 1989 lo recibió Camilo José Cela, admirador confeso de Baroja. Hemingway, otro ilustre barojiano, declaró al recibir el Nobel en 1954 que don Pío se lo merecía más que él. Otro escritor norteamericano que proclamó su admiración por Baroja fue John Dos Passos. Don Pío murió el 30 de octubre de 1956 y, entre otros amigos, llevaron su ataúd a hombros Hemingway y Cela.

domingo, 15 de junio de 2014

Mis recuerdos literarios de Juan Carlos I. Un anecdotario

Dentro de pocos días, en la tarde del 18 de junio, Juan Carlos I sancionará en el Palacio Real la Ley Orgánica que recoge su abdicación, de acuerdo con el artículo 57.5 de la Constitución Española. Inmediatamente surtirá efectos jurídicos al publicarse en el Boletín Oficial del Estado el día 19. Ese mismo día Felipe VI  será proclamado Rey ante las Cortes Españolas, en reunión conjunta del Congreso de los Diputados y el Senado. La normalidad constitucional es impecable.
 
En estas vísperas del que sin duda es un acontecimiento histórico he recordado mis encuentros con el Rey Don Juan Carlos, precisamente los que pueden considerarse literarios. que son los que corresponde mencionar en este blog de literatura.