En la segunda entrega de
“Literatura y erotismo” anuncié que la serie se cerraría con una breve -mejor:
brevísima- muestra de mi poesía erótica. He escrito pocos poemas que puedan considerarse
directamente eróticos; sí algunas páginas en prosa que no desentonarían en el
género; en su momento me sorprendió que un capítulo de mi única novela -“Memoria
secreta del Hermano Leviatán”, de 1988- fuese
publicado en la revista “Interviu” con sugerentes ilustraciones de desnudos;
Plaza & Janés, editora de la novela,
debió moverse para conseguirlo. No descarto publicar más adelante en
este blog un relato erótico de una colección que preparo. Ya nos dejó dicho
Mallarmé, y creo que lo recordé ya en otro post, que “todo en el mundo existe para acabar
convirtiéndose en un libro”. Los tres poemas que incluyo son inéditos y
diferentes en sus formulaciones y formas estróficas: “La gallina ciega” de rima
asonante, el soneto heptasílabo “Concierto”, y “Antropofagia” en verso libre.
Espero que a los pacientes lectores de la serie “Literatura y erotismo” les
entretenga este tríptico poético que no es otra cosa que un juego. Al fin y al
cabo la poesía es un hermoso, desnudo, simbólico y emocional juego de espejos.