Mostrando entradas con la etiqueta "La vida epifita". Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta "La vida epifita". Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de octubre de 2013

Borja Castellano o la autenticidad del aire fresco

A menudo he descubierto que no es del todo veraz aquel pensamiento de Jean Cocteau, un genio enrevesado, de que “la juventud sabe lo que no quiere antes de saber lo que quiere”, y por ello suelo prestar singular atención a los jóvenes que saben lo que quieren y lo persiguen. Hace poco escribí sobre Gonzalo Manglano, un novelista que he seguido con atención y mimo desde sus primeras páginas, y hoy me detengo en Borja Castellano, otro novelista joven que no debemos considerar una promesa sino una realidad.
 
Pronto hará un año -fue el 19 de octubre de 2012- presentó su primera novela, “La vida epifita”, en la más que centenaria Asociación de Escritores y Artistas Españoles. Los presentadores de aquella botadura literaria fuimos Carmen Posadas y yo. Borja Castellano cumplirá dentro de poco treinta y cuatro años y llega a la literatura con muchas lecturas bien asimiladas, vivencias en tierras diversas, entusiasmo y dedicación. El pecado de los jóvenes talentos literarios suele ser la dispersión, encender muchas lucecitas pero no seguir la luz. No es el caso de Borja. Conoce su camino. Trabaja en lo que cree porque cree en lo que trabaja.