domingo, 13 de septiembre de 2015

Las lecciones de Alberto Schommer


Alberto Schommer es el fotógrafo español más interesante, renovador y completo desde mediados del siglo XX. Ha muerto en San Sebastián el pasado día 10 a los 87 años; padecía cáncer de próstata. Había nacido en Vitoria y residía desde hace muchos años en Madrid. No ha dejado discípulos a su altura. Su originalidad y sabiduría mueren con él. Había comenzado como pintor, pero pronto se decantó por la fotografía. Para Alberti la pintura es poesía para contemplarla además de para leerla; en sus “Poemas de Punta del Este” dejó escrito: “Soy un poeta para quien los ojos son las manos de su poesía. Gregorio Prieto publicó un libro titulado “Poesía en línea” que apareció  en una colección poética. Lorca en su célebre “Poética: De viva voz a G(erardo) D(iego)” escribe refiriéndose a su poesía: “Aquí está: mira”. Había que mirarla. Schommer fue un poeta de la fotografía, en la estela de los poetas de la pintura. Arte y poesía de imágenes  

sábado, 5 de septiembre de 2015

Larra, español desesperado


La Asociación de Escritores y Artistas Españoles, fundada en 1871, que presido desde 2004, custodia las cenizas de Mariano José de Larra en su Panteón de Hombres Ilustres de la madrileña Sacramental de San Justo. Descansan junto a Larra,  entre otros grandes escritores, Espronceda, Núñez de Arce, Bretón de los Herreros, García Gutiérrez, Hartzenbusch, Villaespesa, Marquina, Blanca de los Ríos, Gómez de la Serna, y Manrique de Lara.

domingo, 30 de agosto de 2015

César González Ruano, del dandismo a la canalla


En el catálogo de escritores singulares que van apareciendo en el blog no podía faltar César González Ruano al que conocí y traté. Cuando murió en diciembre de 1965 yo tenía veintiún años y escribía una columna junto a la suya en el semanario económico “Desarrollo”; ni él ni por supuesto yo sabíamos nada de economía pero eso para él era lo de menos y para mí, en su estela, tampoco suponía un obstáculo. Escribí su necrológica en aquel semanario: “Para César todo era economía”. González Ruano era entonces el articulista más reconocido de España. Producía tres o cuatro artículos diarios, consumía tres o cuatro cafés cada mañana, no paraba de fumar, y a la manera de los periodistas de principios de siglo llenaba las cuartillas sobre una mesa de café pidiendo recado de escribir;  primero lo hizo en el Gijón y luego en el cercano Teide, hoy desaparecido. Me recibía en su casa de Rios Rosas 54, donde era vecino de Camilo José Cela y del pintor Manuel Viola, o le visitaba yo en el Teide (no llegué a tiempo de su etapa del Gijón). De aquella época de mis ilusiones juveniles conservo una foto dedicada, numerosas dedicatorias en sus libros y el manuscrito de un artículo suyo, por cierto con falta de ortografía; aquel día tendría prisa. En una entrada de su “Diario íntimo” recoge uno de estos encuentros.


domingo, 9 de agosto de 2015

Libros, Literatura e Internet


A alguien podría parecerle tema controvertido para un blog. ¿Qué peso tiene Internet en el presente y el futuro del libro? ¿Repercute en la literatura? Se abren ante el futuro no pocos interrogantes. Vivimos la mayor revolución en la comunicación, y por ende de la difusión de lo escrito, desde las prensas de Gutenberg en el siglo XV.
Se habla de la desaparición del libro en papel y su sustitución por el libro electrónico, que avanza. Para no pocos la convivencia de ambos no será fácil. El mexicano Joge Volpi, uno de los narradores más interesantes de la nueva generación iberoamericana, sostiene que el libro electrónico supone “una transformación radical de todas las prácticas asociadas con la lectura y la transmisión del conocimiento” lo que, según él, “dará el mayor impulso a la democratización de la cultura en los tiempos modernos”.  En su apuesta por el futuro de este formato, Volpi está convencido de que muy pronto el e-book aparecerá “enriquecido ya no sólo con imágenes, sino con audio y video”. Pero eso que resulte ¿será un libro?

lunes, 3 de agosto de 2015

Juan Torres Grueso, hombre cabal y escritor recuperado




El cofre de nuestro pasado se abre a menudo cuando meditamos sobre el pasado de los demás. He sentido vivo mi pasado al meditar sobre mi amigo Juan Torres Grueso,  muerto hace más de cuarenta años, hombre machadianamente bueno, honesto y consecuente, además de estimable escritor. Es uno de esos creadores que se han quedado por el camino del reconocimiento que merecían y, en definitiva, de la fama literaria.  No hace mucho en su ciudad natal, Tomelloso, aparecieron en un volumen sus prosas completas; antes se había publicado su poesía total. Son dos saludables noticias sobre la recuperación de un escritor al que debemos rescatar del olvido. 

domingo, 26 de julio de 2015

Diego San José, gran escritor y periodista injustamente olvidado


¿Quién recuerda hoy a Diego San José? En este tiempo de canon inviolable, de famas prêt-à-porter, de escritores encumbrados artificialmente, y cuando a menudo nuestras celebridades literarias se asemejan más a modelos de pasarela que a creadores de poso riguroso, en medio de falsedades en las cifras de las tiradas y mientras los ganadores de grandes premios se conocen de antemano, Diego San José resulta un extraño, y no tanto porque murió hace más de medio siglo y nuestro país es amnésico sobre todo en el ámbito de la cultura, sino porque su tiempo fue distinto. Conoció una vida literaria vocacional, intensa y auténtica. Si hubiera vivido en nuestros días se hubiese muerto de asco, él que padeció tanto.

jueves, 25 de junio de 2015

Carlos Murciano: Poeta magistral y coherente

Carlos Murciano ha cumplido más de ochenta años y ha publicado más de ochenta libros. Además de como poeta destaca como ensayista, autor de cuentos, traductor, musicólogo, crítico de arte y crítico literario. En todos estos campos ha cosechado reconocimientos. Doy la razón a Víctor Hugo: “Un poeta es un mundo encerrado en un hombre” y sigo a Lorca: “Todas las cosas tienen su misterio, y la poesía es el misterio que tienen todas las cosas”. La lectura es el gozo de ese  misterio que late en cada libro y que el autor comparte con el lector que lo desentraña a su manera desde la complicidad.
 
Transcurridos ya sesenta años desde la primera entrega poética de Murciano, “El alma repartida”, de 1954, acaba de aparecer “Amatorio 2”, libro que es complemento y suma, no segunda parte, de “Amatorio”, de 2010. Los dos poemarios reúnen un centenar de notables sonetos.