viernes, 6 de noviembre de 2015

En la muerte de Carlos Bousoño, gran teórico de la poesía


La poesía se escribe más que se estudia. La crítica poética de hondura no se prodiga; obviamente no me refiero a los críticos de libros. A veces coincide en un gran poeta la condición de gran estudioso de la poesía; pienso en el maestro Dámaso Alonso. No es lo común.

sábado, 17 de octubre de 2015

Montells y su "Diccionario del Diablo"


Releo el “Diccionario del Diablo” de José María Montells, un autor que no podía dejar de figurar en el catálogo de escritores con personalidad singular que van apareciendo en el blog. Este libro de Montells es, probablemente, uno de los más atrevidos de su producción, dentro de que nuestro escritor nunca ha sido un milindre y se ha caracterizado desde su primera obra por el atrevimiento. Actúa comúnmente sin red.

martes, 6 de octubre de 2015

"Don Jorgito" y "Don Gitano": escritores, viajeros y excéntricos


He viajado en agosto a Dublín y en septiembre a Edimburgo, escenarios en que trenzaron parte de sus agitadas existencias dos interesantes escritores y excéntricos personajes cuyos dos libros principales he releído con gusto estos días; ya escribió Cervantes sobre el gozo de la relectura. En las vidas de George Borrow (1803-1881) y Walter Starkie (1894-1976) se dieron no pocas afinidades. Borrow, inglés, estudió en Edimburgo, pasó parte de su juventud en Escocia e Irlanda, y fue un viajero impenitente; Starkie, irlandés de Dublín, estudió en el Trinity College y, como Borrow, recorrió tierras y descubrió gentes. Ambos eran poliglotas, se interesaron por la filología, escribieron en periódicos, amaron a España y a lo español y, sobre todo, coincidieron en  el profundo  estudio de los gitanos, cuya lengua, el romaní, dominaban. Borrow y Starkie vivieron junto a los gitanos, conocían sus costumbres y les dedicaron libros. Entre otros: “Lavengro. El estudiante, el gitano y el cura” (1851), novela autobiográfica de Borrow, y “Don Gitano” (1936), de Starkie, también autobiográfica. “Lavengro” es “filólogo” en idioma romaní.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Mujer, escritora, rebelde, perseguida y santa


Cinco siglos no son nada. El 28 de marzo de 2015 se cumplieron quinientos años del nacimiento de una de las personalidades más activas y más ricas de la historia literaria y no sólo literaria: Teresa de Cepeda y Ahumada. En un tiempo de oscuridades y fanatismos en los que la mujer ocupaba un papel ornamental con escasas excepciones, aquella niña, inquieta y apasionada, ya con siete años se había escapado de casa con su hermano Rodrigo, un año mayor que ella, buscando “tierra de infieles” para encontrar el martirio; su tío les devolvió a casa, que era la de un hidalgo de cierta hacienda. La niña se enfrascó pronto en la lectura de romances y libros de caballerías, e incluso siendo adolescente empezó a escribir una de esas historias que tanto le interesaban.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Las lecciones de Alberto Schommer


Alberto Schommer es el fotógrafo español más interesante, renovador y completo desde mediados del siglo XX. Ha muerto en San Sebastián el pasado día 10 a los 87 años; padecía cáncer de próstata. Había nacido en Vitoria y residía desde hace muchos años en Madrid. No ha dejado discípulos a su altura. Su originalidad y sabiduría mueren con él. Había comenzado como pintor, pero pronto se decantó por la fotografía. Para Alberti la pintura es poesía para contemplarla además de para leerla; en sus “Poemas de Punta del Este” dejó escrito: “Soy un poeta para quien los ojos son las manos de su poesía. Gregorio Prieto publicó un libro titulado “Poesía en línea” que apareció  en una colección poética. Lorca en su célebre “Poética: De viva voz a G(erardo) D(iego)” escribe refiriéndose a su poesía: “Aquí está: mira”. Había que mirarla. Schommer fue un poeta de la fotografía, en la estela de los poetas de la pintura. Arte y poesía de imágenes  

sábado, 5 de septiembre de 2015

Larra, español desesperado


La Asociación de Escritores y Artistas Españoles, fundada en 1871, que presido desde 2004, custodia las cenizas de Mariano José de Larra en su Panteón de Hombres Ilustres de la madrileña Sacramental de San Justo. Descansan junto a Larra,  entre otros grandes escritores, Espronceda, Núñez de Arce, Bretón de los Herreros, García Gutiérrez, Hartzenbusch, Villaespesa, Marquina, Blanca de los Ríos, Gómez de la Serna, y Manrique de Lara.

domingo, 30 de agosto de 2015

César González Ruano, del dandismo a la canalla


En el catálogo de escritores singulares que van apareciendo en el blog no podía faltar César González Ruano al que conocí y traté. Cuando murió en diciembre de 1965 yo tenía veintiún años y escribía una columna junto a la suya en el semanario económico “Desarrollo”; ni él ni por supuesto yo sabíamos nada de economía pero eso para él era lo de menos y para mí, en su estela, tampoco suponía un obstáculo. Escribí su necrológica en aquel semanario: “Para César todo era economía”. González Ruano era entonces el articulista más reconocido de España. Producía tres o cuatro artículos diarios, consumía tres o cuatro cafés cada mañana, no paraba de fumar, y a la manera de los periodistas de principios de siglo llenaba las cuartillas sobre una mesa de café pidiendo recado de escribir;  primero lo hizo en el Gijón y luego en el cercano Teide, hoy desaparecido. Me recibía en su casa de Rios Rosas 54, donde era vecino de Camilo José Cela y del pintor Manuel Viola, o le visitaba yo en el Teide (no llegué a tiempo de su etapa del Gijón). De aquella época de mis ilusiones juveniles conservo una foto dedicada, numerosas dedicatorias en sus libros y el manuscrito de un artículo suyo, por cierto con falta de ortografía; aquel día tendría prisa. En una entrada de su “Diario íntimo” recoge uno de estos encuentros.